Un testimonio de la exclusión y la explotación que existían en otras épocas fue descubierto en el 2013: el Caserío de los Negros (también llamado de Filipinas). Ese lugar, que fue ignorado por casi cien años, fue un depósito de esclavos donde aproximadamente sesenta mil personas estuvieron privadas de su libertad. Allí se hacía el conteo, marcaje, ventas y enterramientos de la población africana.

En un intento de ir en contra de esa invisibilización que ha ocurrido durante el último siglo, la sociedad civil afro, el Departamento de Arqueología de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación y la Intendencia de Montevideo instalarán un sitio de memoria.

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