«Hablar de suicidio en los tiempos actuales remite necesariamente a poner sobre la mesa uno de los temas que en pleno siglo XXI persiste, no solo como tabú, sino que además existen un enigma y un estigma que nos lleva a cubrirlo con un manto que lo oculta, lo silencia y lo condena», expresan Pablo Hein y Cristina Larrobla en el libro 70 años de Suicidio en Uruguay: 7 disciplinas, 7 entrevistas, 7 encuentros.

La publicación se presentó el pasado jueves 8 de junio en el auditorio de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE).
Hein y Larrobla coordinaron un grupo de investigadores de varios servicios de la Udelar —Gabriela Novoa, Alicia Canetti, Cristina Heuguerot (Instituto de Educación, FHCE), Víctor González, María José Torterolo y Leticia Rodríguez—, que en 2015 obtuvo recursos del Fondo Universitario para la comprensión pública de temas de interés general de la Comisión Sectorial de Investigación Científica (CSIC-Udelar). La prorrectora de Investigación, Cecilia Fernández, y la presidenta de ASSE, Susana Muñiz, encabezaron la presentación.

Según los investigadores, el tabú se debe a una conjunción de dimensiones que, de forma individual y aislada, son más fáciles de rebatir, pero amalgamadas en la trama social conjugan un prisma que torna difícil tanto su deconstrucción como su observación. «En primer lugar, todo lo concerniente a la propia muerte, desde sus aspectos morales, religiosos, éticos e históricos, es una de las dimensiones mencionadas; otra la conjuga la perspectiva individual, familiar y social. En esta última dimensión, también podríamos señalar el hecho filosófico de la decisión de seguir o no seguir viviendo».

Otra cara de ese prisma es el tema médico-sanitario, «sea por la pérdida de una vida o por el escaso poder sobre la individualidad. Desde lo sanitario, la idiosincrasia nos lleva a festejar la baja de un punto porcentual de la mortalidad infantil (que bien vale ese festejo), pero no repara en cuántos jóvenes-adultos se pierden por suicidio». También se podría nombrar, «desde los puntos de vista social y cultural, las excusas o falsas interpretaciones locales, donde se sigue solapando el tema bajo la justificación de los fríos inviernos nacionales y la tristeza que impera, cuando las evidencias empíricas indican todo lo contrario».

Por último, «el silencio protector (al decir de Pérez Jiménez) que se autoimpone la sociedad, amparada por las cuasi teorías de 1790, donde el efecto contagio cobró vida, sustentado por un poder primero religioso y luego médico-farmacéutico».

Uno de los propósitos centrales del grupo interdisciplinario creado en 2009 es visualizar «la punta del iceberg» con la finalidad de sensibilizar y aportar insumos para futuras políticas eficientes y eficaces en materia de prevención y, por qué no, para futuros debates sobre el suicidio a nivel nacional y regional desde una perspectiva integral. «De esta forma la articulación de las visiones, acciones y metodologías generan conocimientos que, junto con la experiencia que se acumula, deben permanecer abiertos a la demanda a través de una adecuada información pública, facilitándose de esta forma la participación de todos los actores en los distintos programas que tengan como objetivo el desarrollo, la igualdad y la integración social del país».

70 años de Suicidio en Uruguay: 7 disciplinas, 7 entrevistas, 7 encuentros, condensa, en primer lugar, «la importancia de tener en cuenta la multiplicidad de miradas que surgen desde la interdisciplinariedad, poniendo el foco en temáticas prioritarias que se construyen sociohistóricamente y que deben integrarse de acuerdo a las particularidades regionales». En segundo lugar, «es un aporte a que todos los actores, desde los más académicos, los comunicadores, los operadores y toda la sociedad civil y organizaciones sociales, tengan a su alcance miradas escritas con un lenguaje claro, sin las rígidas “ataduras” que impone la ciencia».

El libro reúne una idea simple y clara que fue tomar siete disciplinas, hacer siete entrevistas y siete encuentros nacionales, para «apoyar e incentivar una mirada y posterior reflexión colectiva donde cada uruguaya y uruguayo pueda comenzar a comprehender y pensar este fenómeno o contribuir con su actitud a tratar de revertir este flagelo nacional». Para las autoridades «impone un signo de interrogación a la temática e intenta contribuir, modestamente, al “pienso” o rediseño, de las débiles políticas existentes, que a veces se tornan erráticas».

Acceda a 70 años de Suicidio en Uruguay: 7 disciplinas, 7 entrevistas, 7 encuentros.

Entrevista de La Diaria a Pablo Hein y Cristina Larrobla, miembros del Grupo de Comprensión y Prevención de la Conducta Suicida.

*Noticia tomada de http://universidad.edu.uy


 

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