Más de cien mil personas inundaron 18 de Julio anoche en la vigésima Marcha del Silencio, para reclamar una vez más «verdad y justicia» por los desaparecidos durante la dictadura en Uruguay (1973-1985).

La ausencia de Luisa Cuesta, dirigente de la organización Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos que se repone de un quebranto de salud pocos días antes de completar 95 años, y la presencia del cantautor argentino León Gieco, junto con una masiva presencia de jóvenes —provenientes en gran parte de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) y de gremios estudiantiles de Secundaria—  también pautaron la jornada.

 

Los jóvenes fueron en su mayoría los que hicieron la seguridad de la marcha en un cordón humano de aislamiento o ayudando a cortar el tránsito de la principal avenida de Montevideo para que la multitud pasara cargada de pancartas con las fotos de los desaparecidos.

 

Ignacio Errandonea, intregrante de Madres y Familiares de Detenidos-Desaparecidos, consideró esta como la más numerosa de las marchas y resaltó la participación de la juventud. «Que los jóvenes que no vivieron el período del horror tomen este tema y se comprometan quiere decir que no estamos errados, que no estamos reclamando por sentimientos personales, que estamos reclamando que impere la democracia y para eso debe haber verdad y justicia», sentenció.

 

 

 

 

Fuente: Portal de la Universidad.

 
 
 
 
 
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